miércoles, julio 19, 2006

Código 46 (Michael Winterbottom, 2003)


Título Original;
Code 46.

Sinopsis;
En un futuro no muy lejano la globalización económica y social ha llegado a su cénit. Los individuos viven bajo el control absoluto del estado que manipula incluso sus recuerdos.
William, un inspector de seguros felizmente casado viaja a Shangai para investigar un fraude en la compañía y durante su investigación conoce a Maria, una trabajadora de la que sospecha que és responsable del delito, pero de la cual no puede evitar enamorarse.

Crítica;
Interesante drama sobre las relaciones humanas enmarcadas en un futuro siniestro.

Resulta sorprendente comprobar que en estos tiempos de vacío creativo existan todavía realizadores con el valor suficiente como para realizar una denuncia social mediante la Ciencia Ficción. Últimamente tenía la impresión de que las únicas temáticas "políticamente correctas" del cine independiente eran las drogas, la homosexualidad y la necedad de los norteamericanos.

El caso es que en Código 46 hallamos una visión moderna del cine que ha sabido hallar un camino acertado, escapando de esos tópicos que asedian sin piedad al cine independiente actual e incluso al propio realizador. Estamos hablando sin duda del británico Michael Winterbottom (Besos de mariposa, Contigo o sin ti), principal responsable del buen resultado de ésta cinta. Aquí realiza formidablemente la función de mediador entre el tono dramático del guión y la estética videoclip que requieren los tiempos modernos.

Los efectos especiales, por cierto sorprendentemente económicos, son muy efectivos teniendo en cuenta que están basados esencialmente en simples "chromas", excelentes localizaciones y la gran profesionalidad de la fotografía de un prometedor artista llamado Alwin H. Kuchler. También es razonablemente plausible la interpretación de sus estrellas; el siempre comprometido Tim Robbins (El juego de Hollywood, Cadena Perpetua) y la joven actriz Samantha Morton (A flor de piel, Acordes y desacuerdos). Finalmente remata el trabajo una acertada banda sonora, tal vez algo comercial para los mas puristas, pero incluso para ellos aceptable.

Su visionado resulta una grata experiencia para estos tiempos que corren. Francamente recomendable para cinéfilos de todo tipo.